La casa de Sarmiento en Buenos Aires (Casa de San Juan en Buenos Aires), fue adquirida por el prócer después de terminar su mandato como Presidente de la Nación (1868-1875) y fue la casa de su vejez, la primera y única de su propiedad en Buenos Aires. Fue el lugar en el que pudo gozar de una vida familiar e intelectual, después de una larga trayectoria pública.